Según la Ley del Distrito Nacional y los municipios (núm. 176-07), los ayuntamientos tienen diversas atribuciones, como regular el tránsito, gestionar el espacio público, prevenir incendios y financiar bomberos, y ordenar el territorio y el planeamiento urbano. Además, se encargan del mantenimiento de áreas verdes, la higiene pública, la construcción de infraestructuras urbanas, caminos rurales y aceras, y la preservación del patrimonio histórico y cultural. También gestionan servicios como mercados, cementerios, alumbrado público, limpieza vial, transporte público y promueven la economía local.
Los ayuntamientos pueden colaborar con el Poder Ejecutivo en diversas tareas, como la gestión de servicios sociales para grupos vulnerables, la seguridad ciudadana, la atención primaria de salud, la educación básica y técnica, y el mantenimiento de escuelas públicas. También participan en la provisión de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales, así como en la promoción de la cultura, el deporte y la recreación. Además, se encargan de la defensa civil, la prevención de desastres, la lucha contra la violencia intrafamiliar y de género, y el apoyo a mujeres jefas de hogar. Finalmente, fomentan el turismo.