Europa presenta zonas muy pobladas, como las áreas industriales, como las áreas industriales de Europa Central y Occidental, y zonas con menos población,
como las altas montañas o las regiones de clima frío. Las mayores concentraciones de población, actividad económica y redes de transporte se encuentran en la denominada dorsal europea, que se extiende desde el Reino Unido hasta el norte de Italia, y en la que se sitúan grandes áreas metropolitanas, como las de Londres, Stuttgart, Ámsterdam o Milán.