La interculturalidad en la educación ha evolucionado desde los años 80 en América Latina, impulsada por los movimientos indígenas, ONG y organismos internacionales. Inicialmente, la educación intercultural bilingüe (EIB) surgió como una respuesta a la exclusión de los pueblos indígenas, buscando la oficialización de las lenguas indígenas y la inclusión de culturas no dominantes. Durante los años 90, las reformas multiculturalistas promovieron el reconocimiento de los derechos étnicos, integrando la EIB al sistema educativo estatal. En el siglo XXI, las políticas emergentes buscan articular la interculturalidad con proyectos decoloniales, a pesar de las tensiones entre los intereses indígenas y las dinámicas globales.