En 2003, seis mujeres en Liberia, cristianas y musulmanas, se unieron para detener una guerra civil que causaba hambre, violencia sexual y muerte. Redactaron un manifiesto por la paz e iniciaron una “huelga de sexo”, una estrategia similar a la planteada por Aristófanes en Lisístrata, logrando presionar por el fin del conflicto.