Los medios masivos de comunicación (televisión, radio, prensa escrita e internet) juegan un papel crucial en la política al informar, influir y moldear la opinión pública. Son el puente entre los ciudadanos y los actores políticos, ya que difunden mensajes, propuestas y debates, además de fiscalizar el poder. Sin embargo, también pueden ser utilizados para manipular la percepción de los votantes o favorecer intereses particulares, lo que genera debates sobre su imparcialidad y su impacto en la democracia.