a) Registrar las erogaciones bajo apropiadas clasificaciones a medida que se van causando; como ejemplo: Compras de material, consumo de este, pagos de rayas, pagos de renta, luz y fuerza, aplicación de depreciaciones, etc., utilizando para el efecto un plan de cuentas adecuadas.
b) Reclasificación para aplicarse esas erogaciones a la actividad correspondiente, es decir, aplicación precisa a la orden de fabricación o el proceso respectivo.
c) Determinación del costo unitario, objeto primordial de la contabilidad de costos.