El Index para la inclusión constituye una herramienta valiosa que ayuda a mejorar a los centros educativos y a ser más inclusivos, lo que se traduce en que todos los niños sin importar ninguna característica individual participen y aprendan juntos. Al ofrecer una guía práctica que permite tanto la identificación de barreras, dificultades y recursos como la planificación, ejecución y revisión de actividades concretas de un proceso inclusivo, el mismo que promueve la creación de un ambiente escolar positivo que propicia el aprendizaje y la valoración de todos. Asimismo, estas prácticas inclusivas educativas requieren del trabajo en equipo de diferentes profesionales de la educación para ser implementadas con éxito y brindar el apoyo que los estudiantes necesiten, lo que a su vez fomenta la colaboración. Además es importante mencionar que la inclusión debe traspasar el contexto educativo y llegar a toda la comunidad, mejorando así las oportunidades educativas y sociales y contribuyendo a la transformación del concepto social de la discapacidad.