La Ley N.º 20.720 de Chile, también conocida como la Ley de Reorganización y Liquidación de Activos de Empresas y Personas, es una normativa que regula los procedimientos de insolvencia en el país. Su objetivo es facilitar la renegociación de deudas para personas y empresas con problemas financieros, promoviendo la continuidad de actividades económicas viables y protegiendo los derechos de los acreedores.
Esta ley, promulgada en 2014, introduce procedimientos de reorganización para empresas con problemas financieros y de liquidación en casos donde no es posible mantener la operación. Además, contempla un proceso especial de renegociación para personas naturales, permitiéndoles reestructurar sus deudas sin recurrir necesariamente a la liquidación de sus bienes.