En este ambiente puro acrático, los esfuerzos más brillantes están atados a conservar límites, agradar, a otros, defenderse de errores y escalar posiciones. En un ambiente intrépido de impulsos, el interés está puesto en forzar los límites y explorar las propias posibilidades al servicio del producto de cada puesto, con la certeza de que esta actitud es bienvenida