El transporte por carretera incluye automóviles, autocares y camiones, siendo el más utilizado para distancias cortas y transporte de mercancías. Ofrece comodidad y flexibilidad, pero tiene problemas como la necesidad de costosas infraestructuras, accidentes, congestión de tráfico y contaminación. El transporte por ferrocarril, que abarca trenes, metro y tranvías, es vital en grandes ciudades y ha ganado importancia en el transporte de personas con trenes de alta velocidad. Es más rápido, barato y seguro para transporte de mercancías que el transporte por carretera, aunque menos flexible y requiere infraestructuras costosas.