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SISTEMAS CLASIFICATORIOS EN PSICOPATOLOGIA
son herramientas esenciales…
SISTEMAS CLASIFICATORIOS EN PSICOPATOLOGIA
son herramientas esenciales para organizar, identificar y diagnosticar los trastornos mentales. A lo largo del tiempo, se han desarrollado diversos sistemas clasificatorios que permiten a los profesionales de la salud mental establecer un lenguaje común, facilitar la investigación y guiar los tratamientos.
- DSM (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales)
El DSM es publicado por la American Psychiatric Association (APA) y proporciona una clasificación de los trastornos mentales con criterios diagnósticos específicos. Ha pasado por varias ediciones, siendo la más reciente el DSM-5-TR (publicado en 2022).
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Clasificación basada en categorías: El DSM organiza los trastornos mentales en categorías, como trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo, trastornos psicóticos, trastornos de la personalidad, entre otros.
Criterios diagnósticos: Cada trastorno tiene un conjunto de criterios específicos que deben cumplirse para realizar el diagnóstico.
Enfoque clínico: Se enfoca en el diagnóstico desde una perspectiva clínica, y se utiliza principalmente en los Estados Unidos.
- CIE (Clasificación Internacional de Enfermedades)
La CIE es un sistema de clasificación globalmente reconocido que cubre todas las enfermedades, no solo las mentales. Es publicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y se encuentra en su 11ª edición (CIE-11), que incluye trastornos mentales y conductuales en una sección separada.
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Utilización global: Es el sistema de clasificación más utilizado en todo el mundo, especialmente en los servicios de salud pública y en la investigación.
Codificación: Los trastornos se identifican con códigos numéricos, lo que facilita la recopilación y análisis de datos epidemiológicos.
CLASIFICACIONES
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Clasificaciones extensivas/intensivas: son extensivas las definiciones de una categoría que se hacen enumerando todos los miembros de la clase en cuestión. Son intensivas las que se hacen enumerando las características necesarias para pertenecer a una categoría.
Estrategias filéticas/fenéticas: las primeras se basan en el principio taxonómico correspondiente a la noción aristotélica de esencia. Las segundas, aplicadas a estructuras más complejas, basan la clasificación en la observación empírica y el cómputo del máximo número de características compartidas por los elementos.
Clasificaciones monotéticas/politéticas: las primeras basan la organización en una sola variable o en escaso número de ellas. Las segundas basan la organización en la existencia de un determinado número de características compartidas por una proporción significativa de los elementos de una clase.
Clasificaciones clásicas/prototípicas: en las primeras categorías se componen de entidades discretas y homogéneas en sus características descriptivas. Las segundas se basan en un prototipo que sirve como referencia, y que constituye el conjunto de características descriptivas. Las segundas se basan en un prototipo que sirve como referencia, y que constituye el conjunto de características más comunes de los miembros de una categoría.
Taxonomías empíricas/inferenciales: las primeras se limitan a los hechos observables. Las segundas van más allá y hacen inferencias sobre las causas y procesos subyacentes como base para la clasificación.
CRITERIOS
1.- Criterio estadístico: el postulado central es que las variables que definen psicológicamente a una persona poseen una distribución normal en la población general de referencia de esa persona.
2.- Criterios sociales e interpersonales: que nos remiten a la adaptación, a los modos de comportamiento esperables, habituales y sancionados como correctos por el grupo social al que pertenece la persona.
3.- Criterios subjetivos o intrapsíquicos: según el cual es el propio individuo el que dictamina sobre su estado o situación que vehiculiza a través de quejas y manifestaciones verbales y comportamentales.
4.- Criterios biológicos: aquí se encuentra una variedad amplia (genéticos, bioquímicos, inmunológicos) pero al amparo de un mismo supuesto: las diferentes psicopatologías son fundamentalmente, la expresión de alteraciones o disfunciones en el modo normal de funcionamiento, bien de la estructura, bien del proceso biológico que las sustenta.
MODELOS
Modelo biológico: denominado también modelo biomédico, médico, fisiológico, neurofisiológico. Todos estos principios parten de un principio fundamental: el trastorno mental es una enfermedad, exactamente igual que cualquier otra enfermedad física.
Modelo conductual: surge tanto por el propio desarrollo de la psicopatología del aprendizaje como por la insatisfacción con el modelo aplicado a los trastornos mentales. Entiende los problemas psicopatológicos como conductas desadaptativas aprendidas a través de la historia del individuo. Algunas características importantes son: objetividad, los principios del aprendizaje como base teórica, rechazo del concepto de enfermedad, aproximación dimensional, relevancia de los factores ambientales.
Modelo cognitivo: recurre a la metodología experimental como base para establecer inferencias sobre los diferentes procesos de conocimiento sin renunciar a otras metodologías más blandas. Implica la consideración del hombre como ser autoconsciente, activo y responsable que no se haya forzosamente ligado a los condicionantes ambientales.