Existe un asunto importante dentro de la externalización del problema, el cual consiste en ponerle nombre a la experiencia negativa (problema), permitiendo que las habilidades e ideas del paciente estén más a la vista y así la relación de la persona con el problema, cambie. La técnica de la externalización actúa como un catalizador tan fuerte para el cambio que ha sido incorporada como piedra angular de muchas terapias actuales. Por ejemplo, la terapia narrativa enseña a sus profesionales a externalizar las conductas problemáticas como si fuese una IDENTIDAD PROPIA, SEPARADA DE LA IDENTIDAD DEL PACIENTE. puede que se pida al paciente que le dé un nombre al problema, utilice imágenes para descubrir su apariencia, describe su comportamiento, tal vez describa incluso sus motivos.