Berners-Lee imaginó la combinación de Internet con documentos de hipertexto enlazados para brindar acceso a un conjunto abierto de información interactiva. En marzo de 1989, Berners-Lee propuso un proyecto global de hipertexto que permitiría a investigadores de todo el mundo compartir trabajos en curso, transmitidos instantáneamente, sin las demoras asociadas a las publicaciones académicas tradicionales ni a los engorrosos grupos de correo. Junto con colaboradores del CERN, Berners-Lee desarrolló el «protocolo de transferencia de hipertexto» (HTTP) para la transmisión de documentos a través de Internet. HTTP estandariza la comunicación entre los servidores web, donde se almacenan los documentos, y los programas cliente, o navegadores, utilizados para visualizarlos. También ideó un sistema de identificación de documentos, originalmente conocido como el indicador universal de recursos, ahora conocido como el localizador universal de recursos (URL).