Jean Piaget, un influyente psicólogo del cognitivismo, desarrolló una teoría del aprendizaje que se centra en cómo los seres humanos perciben y organizan la información. Su enfoque contrasta con el conductismo y busca resolver el debate sobre el desarrollo infantil, donde una visión considera al recién nacido como manipulable por su entorno, mientras que la otra lo ve como un ser con un programa interno de desarrollo. Según Piaget, el lenguaje es un sistema de símbolos que surge de la representación mental, y su adquisición está precedida por la construcción del significado a través de la interacción con objetos. El desarrollo de la función simbólica es esencial antes de aprender el lenguaje, lo que significa que el pensamiento es fundamental para adquirirlo. Así, el lenguaje no es innato, sino que se desarrolla junto con las capacidades cognitivas del niño, favoreciendo su crecimiento intelectual.
La teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget, destacando cómo la inteligencia influye en el aprendizaje a través de cuatro etapas que se desarrollan de manera secuencial y constante en todos los niños.
- Etapa sensoriomotora (nacimiento a 24 meses): Aquí, el niño perfecciona sus sentidos y habilidades motoras. Se divide en dos periodos:
- Desarrollo lingüístico (nacimiento a 8 meses): El niño se comunica a través de gestos y sonidos, preparándose para el desarrollo del lenguaje.
- Desarrollo fonológico (8 a 24 meses): Incremento del vocabulario y formación de frases simples.
- Etapa preoperativa (18 meses a 7 años): Se subdivide en:
- Subetapa preconceptual (18 meses a 4 años): Predomina el juego simbólico; el niño es egocéntrico y tiene dificultad para ver perspectivas diferentes.
- Subetapa intuitiva (4 a 7 años): El niño comienza a entender la realidad y su socialización aumenta, utilizando la intuición para resolver problemas.
- Etapa de operaciones concretas (7 a 12 años): El niño aprende reglas para adaptarse al entorno, su pensamiento se vuelve menos egocéntrico y más sistemático, mejorando su capacidad para considerar múltiples aspectos de una situación.
- Etapa de operaciones formales (a partir de los 12 años): Se inicia el pensamiento abstracto, donde el niño puede manejar ideas complejas como combinación y probabilidad.