Please enable JavaScript.
Coggle requires JavaScript to display documents.
EL INICIO DE LA EDAD MEDIA - Coggle Diagram
EL INICIO DE LA EDAD MEDIA
Fragmentación del Imperio romano.
La amenaza de los pueblos barbaros.
Más allá de las fronteras del Imperio vivían pueblos a los que los romanos llamaban bárbaros.
También habían pueblos bárbaros que procedían del norte y el este de Europa, los germanos. Se organizaban en tribus dirigidas por una asamblea de guerreros que elegía el jefe.
Algunos pueblos bárbaros, como los hunos, procedían de las estepas de Asia, unas áreas muy inhóspitas. Se dedicaban a la ganadería y hostigaban constantemente a otros pueblos.
Los germanos mantenían relaciones con los romanos, unas veces pacifica y otras violenta. Construyeron fortificaciones a lo largo de los ríos Rin y Danubio.
A partir del siglo III, el Imperio romano comenzó a sufrir una profunda crisis: el comercio disminuyó y la economía se estancó.
Las invasiones germanas.
Los hunos avanzaron hasta la Galia, pero fueron expulsados tras la batalla de los Campos Cataláunicos, en el año 451.
En el año 476, el jefe germano Odoacro destronó al ultimo emperador del Imperio romano de Occidente, un niño de diez años llamado Rómulo Augústulo.
Los emperadores de Occidente no fueron capaces de frenar a los hunos. En el siglo V, dirigidos por Atila, atacaron a los pueblos germanos.
La división del Imperio.
El Imperio se mantuvo mil años, y pasó a llamarse Imperio bizantino.
En el año 395 el emperador Teodosio dividió el Imperio en dos partes para facilitar su defensa: el Imperio romano de Occidente y el Imperio romano de Oriente.
Los reinos germanos.
La organización territorial y política.
El Imperio romano de Occidente se fragmentó en diversos reinos independientes. En la Galia se establecieron los francos; en Hispania, los visigodos y los suevos; en Italia, los ostrogodos y los lombardos; en Britania, los anglos y los sajones.
Cada reino estaba gobernado por un rey.
Los reyes contaban con un consejo que los asesoraba. El poder militar recaía en lo duques. En las ciudades destacaban los condes y los obispos.
Los germanos se regían por leyes no escritas.
La relación con la población romana.
Los germanos eran una minoría respecto de la población romana y no impusieron su modo de vida a las poblaciones conquistadas. Pero poco a poco se fueron mezclando.
Se crearon nuevos sistemas de leyes para unificar a la población. Estas leyes combinaban el derecho romano con las costumbres germanas.
Los germanos abrazaron el catolitismo.
Surgieron nuevos idiomas. Se basaron en el latín. Fue en caso de los reinos visigodos, franco, ostrogodo y lombardo.
El reino visigodo.
La organización social y la económica.
Los nobles y los clérigos ocupaban los cargos políticos y eran propietarios de gran parte de las tierras. Había campesinos libres, que poseían pequeñas parcelas y también había esclavos, que pertenecían a los nobles.
La principal economía era la agricultura. Las ciudades se despoblaron poco a poco. El comercio también entró en declive.
La cultura y el arte.
La cultura y el arte estaban ligados por la Iglesia. Entre los grandes intelectuales visigodos destacaron san Leandro.
Se conservaban escasos restos de arte visigodo. Construyeron pequeñas iglesias de piedra y poca altura.
La monarquía visigoda.
Los visigodos tenían una monarquía electiva, lo que explica las numerosas luchas que se producían por el poder.
El rey contaba con la ayuda del Aula Regia, y con los duques y los condes. Las decisiones religiosas y políticas se tomaban en los concilios.
La formación y la evolución del reino.
Presionados por los hunos, los visigodos entraron en el Imperio romano a final del siglo IV. Galia, donde crearon el reino visigodo, con capital en Tolosa.
En el año 507, los visigodos fueron expulsados de la Galia. Se establecieron en la península ibérica y fijaron su capital en Toledo. Destacaron varios reyes.
La evolución del imperio bizantino.
La larga decadencia.
En el siglo VII, los visigodos expulsaron a los bizantinos de la península ibérica.
Los siglos VII y VIII, los musulmanes conquistaron la costa mediterránea de África, Siria y Palestina.
En el siglo VI, los lombardos expulsaron a los bizantinos del norte y centro de la península itálica.
Una sólida organización.
Una de las razones que explican la larga duración del Imperio bizantino fue su sólida organización. Estaba gobernado por el emperador o basileus. Ejecutaba las órdenes por todo el Imperio a través de una red de funcionaros, un cuerpo de diplomáticos se encargaba de mantener las relaciones con los territorios, un poderoso ejercito protegía las fronteras del Imperio.
Unas mismas leyes, recogidas en el Código de Justiniano, estaban vigentes en el Imperio.
La época de Justiniano.
El Imperio romano resistió las invasiones germanas y sobrevivió durante otros mil años.
El Imperio bizantino alcanzó su mayor esplendor en tiempos del emperador Justiniano, que gobernó junto a su esposa Teodora.
Durante esta etapa hubo una gran prosperidad economica.
Fue también un periodo de gran desarrollo cultural.
La sociedad y la cultura bizantinas.
La importancia de las ciudades.
Eran las sedes de los obispados, del Gobierno y del Ejército.
Las ciudades eran también el centro de las actividades económicas, pues concentraban los mercados y los talleres de artesanos.
Un imperio ortodoxo.
En el siglo VIII los emperadores prohibieron el culto a las imágenes religiosas (iconos).
La Iglesia bizantina u ortodoxa, que reconocía la del patriarca de Constantinopla.
Las diferencias cada vez mayores llevaron en 1054 al Cisma de Oriente.
La sociedad bizantina.
La sociedad bizantina tenía una estructura piramidal.
La cultura y el arte.
Durante muchos años fue el centro cultural del Mediterráneo.
Los bizantinos edificaron iglesias de planta de cruz griega cubierta con una cúpula.
El griego sustituyó al latín y la Iglesia bizantina se fue alejando de la Iglesia de Roma.
El interior estaba ricamente decorado con mosaicos e iconos.