Yo me sigo haciendo la misma pegunta ¿qué tanto de lo que queremos es realmente lo que queremos? siento que por más desapegados que estemos de las opiniones ajenas, así como la realidad, cada ser humano es una construcción social; lo forman relaciones, experiencias, entornos, costumbres, etc. Creo fuertemente que hay algo más allá dentro de nosotros, llamémosle alma, pero de igual forma, si personificamos esta entidad, venga de donde venga, muy probablemete está conformada e influenciada por otras fuerzas. Concluyo que somos libres de elegir si queremos ser más esclavos o no, pero desde el momento en el que nacemos nuestra libertad ya está limitada, desde lo más físico hasta lo más espiritual.