Como cualquier elemento físico en este planeta, los activos inmobiliarios sufren desgaste y descomposturas con el paso del tiempo. Algunos antes otros después, pero al final del día sucederá. Cuando rentamos, compramos, construimos u operamos alguna propiedad de cualquier tipo ya sea comercial, industrial o habitacional, esta requerirá de mantenimiento constante y obligatorio, y debemos entender que cuando algo es nuevo, es el mejor momento para comenzar con nuestros programas de mantenimiento preventivo. Pero ¿cómo?, ¡si es nuevo!, si no falla…. hasta que falle.