Son aplicaciones de escritorio cuya función específica es crear, modificar, eliminar o duplicar datos, usuarios, permisos o tablas enteras dentro de una base de datos. Sin un gestor, la administración de cualquier base de datos se vuelve sustancialmente más difícil.
El uso de los gestores generalmente está restringido al administrador/es de la base, aunque en algunos casos se pueden otorgar permisos de gestión limitados a ciertos sectores de la base (Especialmente en bases jerárquicas).