Tipos de atención: Orientación → Brinda una noción de alerta y un estado general de activación, en casos de deficiencias o disfunciones se manifiesta como un deterioro en la orientación de un tiempo y espacio, así como de una alteración en el nivel de consciencia y alerta.
Atención enfocada → Habilidad para responder de forma específica a una sola fuente de información e ignorar todos los demás estímulos, en casos de deficiencias o disfunciones se manifiesta como una dificultad para filtrar los estímulos irrelevantes y como una distracción constante ante los estímulos externos.
Atención sostenida → Habilidad para mantener una respuesta conductual y consistente durante una actividad continua y repetitiva, en los casos donde existe una deficiencia o disfunción se manifiesta como una dificultad para mantener la atención durante periodos largos de tiempo.
Atención selectiva → Habilidad de centrar la atención en los estímulos relevantes al realizar una tarea y evitar la distracción por estímulos irrelevantes, en casos de deficiencias o disfunciones se manifiesta como una dificultad para identificar y responder a estímulos específicos de entre un todo.
Atención dividida → Habilidad para responder de manera simultánea a diversas tareas o a demandas múltiples de una de estas, en casos de deficiencias o disfunciones se manifestará como la dificultad para procesar en forma simultánea múltiples estímulos.
Atención alternada → consiste en una flexibilidad mental para cambiar el foco de atención y moverse entre tareas que implican distintas demandas cognitivas; permite cambiar con rapidez el foco de atención de un estímulo a otro, en los casos donde existe una deficiencia o una disfunción se manifiesta como una dificultad en cambiar la tarea una vez se ha establecido una serie de conductas y con una necesidad de claves para iniciar las nuevas tareas.