Tratado II: En este tratado, nos cuentan que Lázaro se queda sin amo, por lo que se convierte en méndigo. Pero pronto, comienza a trabajar como clérigo y se convierte en monaguillo durante las misas. Lázaro piensa que va a mejorar su situación pues, al tratarse ascender de escala social, cree que no pasará penurias. Pero, la realidad es que pasa más hambre que con su antiguo amo. Al final, el protagonista encuentra una manera de dejarlo y escapar de nuevo.
-