Su naturaleza es profundamente humana, puesto que es al ser humano a quien le toca interpretar, analizar o comprender el significado de pensamientos, acciones, gestos y palabras, entre otras formas de manifestaciones, dada su naturaleza racional.
Según Fuentes (2002) su base ontológica la constituyen las realidades múltiples y depende de la construcción de las personas individuales y compartidas (s/p)
El educador hermeneuta con su capacidad comprende las pretensiones unilaterales de este paradigma, lo que le permite identificar la racionalidad que lo caracteriza, así como las consecuencias que devendrán sobre los seres humanos, sobre el mundo y sobre la historia como consecuencia de la implementación de dicho modelo
Según Gadamer (1993) El método hermenéutico se encamina a obtener desde la investigación una mayor comprensión de la práctica cotidiana del docente como sujeto (pág. 372)