Son materiales (el agua, el bismuto metálico, el hidrógeno, gases nobles, el cloruro de sodio, el cobre, el oro, el silicio, el germanio, el grafito, el bronce y el azufre) en los que aparece una magnetización muy débil que va en sentido opuesto al campo magnético aplicado. Se caracterizan por ser repelidos por los imanes (es lo opuesto a los materiales ferromagnéticos, que son atraídos por los imanes) [2].
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Figura 1 1 Se muestra como el campo se repele débilmente [3].
Figura 1 2 Tabla de susceptibidades magnética.
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