Es primordial investigar acerca de antecedentes personales y familiares de enfermedades cardiovasculares, historial de hipercolesterolemia, hospitalizaciones, cirugías y enfermedades previas, hábitos tóxicos como el tabaquismo, toma de alcohol, uso de sustancias ilícitas, actividad física, tipo de alimentación, y fármacos que toma (tipos, dosis, adherencia a la terapia y usos).