Las consecuencias del maltrato pueden ser físicas, emocionales, cognoscitivas y sociales, y es común que estén interrelacionadas. Un golpe en la cabeza del niño puede ocasionar daño cerebral que provoque retrasos cognoscitivos y problemas emocionales y sociales. De igual manera,
la negligencia severa o los padres poco cariñosos pueden ocasionar alteraciones considerables en el cerebro en desarrollo.
Las consecuencias a largo plazo del maltrato pueden incluir mala salud física, mental y emocional; problemas en el desarrollo del cerebro.
Muchos niños maltratados muestran una resiliencia notable. El optimismo, la autoestima, la inteligencia, la creatividad, el humor y la independencia son factores de protección, así como el apoyo social de un adulto cariñoso. Dado que el tema de la resiliencia es tan
importante en el desarrollo, se le dedica una investigación exhaustiva.