Las pérdidas anormales se presentan en casos de diabetes insípida, diabetes sacarina, exposición prolongada al sol, vómito, diarrea, secuestro por torsión, vólvulo, quemaduras, hemorragias y ejercicio extenuante. Una pérdida de líquido de más de 5% de peso corporal se puede compensar con el simple ingreso de agua por VO. Indudablemente, la sola ingestión de agua puede corregir un problema de deshidratación, sobre todo si no es grave y se ha eliminado la causa. Sin embargo, es evidente que existe un delicado equilibrio entre los ingresos y los egresos, por lo que una situación patológica inducirá un rápido desequilibrio hídrico y electrolítico, no siempre fácil de corregir.