El arjé o el principio de las cosas, según Heráclito es el fuego. Según él, las cosas nacen del fuego, por la vía descendente ; fuego, aire, agua, tierra, y vuelven a él por la ascendente, es decir tierra, agua, aire, fuego. La importancia que concedió a la afirmación de que todo está en constante cambio y un flujo incesante lo explica en estas famosas frases : «Todo fluye y nada permanece» «No puedes pisar dos veces el mismo río, porque no es el mismo río y él no es el mismo hombre»