En primer lugar te ayudará a tener una rutina, porque sentarte cada día a escribir tus pensamientos y sentimientos sin tener que rendir cuentas a nadie, ni de los que escribes, ni de cuánto escribes, es un gran ejercicio. Te ayudará a escribir mejor y a organizarte mentalmente de manera más eficaz.
También te ayuda a ser más creativa, a procesar y a comunicar de manera eficaz ideas complejas, a memorizar información relevante y a generar ideas nuevas. Esto se produce como resultado de la suma de recuerdos, pensamientos, sentimientos e ideas que participan del acto de escribir.