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UC 4.3. LOS TRASTORNOS DE LAS FONV - Coggle Diagram
UC 4.3. LOS TRASTORNOS DE LAS FONV
TRASTORNOS DE LA EXPRESIÓN FACIAL
Parálisis facial
Es la interrupción de la transmisión de información motora de la musculatura facial.
Puede producirse por una alteración del nervio facial (VII par craneal) en cualquier punto de su trayectoria, provocando dificultades (incluso ausencia) para movilizar los músculos de la cara.
Causas:
Accidentes cerebrovasculares (ACV).
Traumatismos craneoencefálicos (TCE)
Cirugías
Neoplasias (tumor).
Alteraciones metabólicas
Idiopáticas (origen desconocido)
Víricas (virus Herpes zoster).
El paciente se ve desfigurado y no se reconoce al mirarse al espejo
. Genera ansiedad y altera sus relaciones sociales y profesionales, por lo que requiere tratamiento inmediato.
La expresión facial es nuestro principal medio de comunicación no verbal:
es la representación de la forma en que nos presentamos ante el mundo y mediante la cual los demás distinguen nuestras emociones.
Tipos de parálisis facial:
Parálisis facial periférica (Parálisis de Bell):
La lesión se produce en los núcleos motores del nervio VII o en el recorrido del nervio.
Los núcleos son los dos anillos de la parte inferior, en el tronco del encéfalo. La parálisis se produce en la cara en el mismo lado de la lesión.
Afecta a toda la cara homolateral.
Parálisis facial central
(Parálisis Supranuclear: por encima del núcleo del nervio facial):
La lesión se produce en la región caudal del área 4 de Brodmann (corteza motora) o en algún punto del recorrido del tracto corticonuclear (es el que va de la corteza al núcleo.)
Afecta a la hemicara inferior contralateral.
El paciente es capaz de ocluir los párpados y arrugar la frente.
Hipomimia
Es la disminución de la expresión facial que se observa en la mayoría de personas con Enfermedad de Parkinson.
El Parkinson causa rigidez muscular y lentitud generalizada en cuanto a la realización de los movimientos.
No solo se aprecia en la forma de caminar o manipular objetos, sino que se observa también en la musculatura de la cara.
Aparece la hipomimia también en enfermos de Ela o de Huntington.
MALFORMACIONES EN SÍNDROMES CRANEOFACIALES
Los síndromes craneofaciales son entidades complejas y heterogéneas que conllevan anomalías que afectan principalmente a estructuras encargadas de la morfología de la cara y el cráneo.
Pueden ser de origen:
Congénito:
Alteraciones genéticas.
Mutaciones cromosómicas.
Agentes teratogénicos
(alteración en la estructura o función del embrión o feto):
Edad y peso maternos.
Drogas o medicamentos durante el embarazo.
Exposición a radiación.
Adquirido:
Neoplasias
Traumatismos
Idiopáticos
Fisura labial palatal
Es consecuencia de la falta de cierre de los procesos palatino-labiales-alveolares en la línea media.
Se clasifican en:
Labial
Palatal
Labial - palatal - alveolar.
También puede darse la fisura submucosa:
falta de la unión en la línea media del paladar óseo con una mucosa que lo recubre y puede coexistir con úvula bífida.
Paladar corto.
Puede presentar úvula bífida.
Micrognatia
Desarrollo anormalmente reducido de la mandíbula.
Hay 4 tipos:
Tipo I:
Presencia y normalidad de todos los componentes mandibulares y de la ATM, que sin embargo, son hipoplásicos (desarrollo incompleto o detenido de un órgano o tejido).
Los músculos masticadores son funcionales y suelen presentar retrognatia.
Tipo II A:
Aunque moderadamente hipoplásicos y dismórficos, están presentes el cóndilo, la rama ascendente y la fosa, pero no la apófisis coronoides. (La mandíbula tiene dos apófisis: cóndilo y coronoides.)
Hay una buena relación espacial con la ATM y es funcional.
Los músculos son hipoplásicos y la mandíbula retrognática con una ligera desviación del mentón respecto de la línea media.
Tipo II B:
Hipoplasia moderada a grave de la fosa, cóndilo y rama ascendente:
Cóndilo:
desplazado de forma anterior, medial e inferior.
La rama ascendente:
extremadamente corta y anormal en su forma y localización, por lo que la ATM aparece en pseudoarticulación.
Tipo III:
Es el tipo más grave, en el que no existen ni ATM ni rama ascendente ni cóndilo, por lo que la mandíbula flota libremente sin topo posterior contra la cavidad glenoidea.
Los músculos se presentan muy hipoplásicos.
Macrostomía
Alargamiento del cierre de la comisura labial y que puede oscilar desde milímetros hasta algún centímetro. (Jocker).
Microtia
Desarrollo dismórfico o ausencia total del pabellón auricular.
Anquilosis témporo-mandibular:
Unión completa o parcial de los componentes de la ATM (cóndilo, fosa glenoidea y eminencia articular del hueso temporal), que impide una apertura/cierre bucal y movimientos mandibulares normales e interfiere en el crecimiento o desarrollo de la mandíbula.
Los niños presentarán graves trastornos funcionales, orgánicos y de armonía facial.
Glosoptosis
Posición atípica de la lengua descendida hacia atrás.
SÍNDROME DE LA ERUCTACIÓN (SES)
Los eructos:
pueden definirse como la expulsión oral de bolos de gas procedentes del tracto gastrointestinal superior de manera audible o silenciosa.
En la mayoría de los sujetos es un fenómeno fisiológico, pero en algunas ocasiones pueden generar un problema médico debido a su aparición de manera excesiva o de difícil control (SES).
En condiciones normales, el aire acumulado en el estómago es expulsado hacia el esófago, debido a una relajación espontánea del esfínter esofágico inferior (EEI), que permite el paso del aire al esófago, donde estimula una relajación secundaria del esfínter esofágico superior (EES), permitiendo el paso del aire a la boca.
Dos mecanismos por los cuales pueden producirse:
Succión de aire:
es el más común. Aquí, el diafragma genera un aumento de la presión intratorácica negativa (menos presión en el tórax que en la atmósfera), que junto a la relajación del EES provoca el paso de aire hacia el esófago que es expulsado inmediatamente generando el eructo.
Un aumento de la presión en la faringe junto con una presión disminuida a nivel esofágico:
se debe a contracciones de la base de la lengua, que generan una contracción de la faringe sin una contracción simultánea del esófago.
Está demostrado que durante el sueño y durante el habla no aparecen y que si el sujeto es distraído su número disminuye, por lo que los eructos supragástricos pueden ser un comportamiento aprendido.
El tratamiento se basa en diferentes pasos:
Explicar al paciente la naturaleza de sus síntomas.
El abordaje del trastorno de comportamiento mediante
terapia conductual.
Terapia logopédica
en la cual, se aprenden ejercicios respiratorios que permiten controlar la entrada de aire en el esófago y disminuyen la presión faringo-esofágica.
El uso de medicación no está aconsejado, salvo el uso de baclofeno, el cual puede ser útil en casos seleccionados.