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Las cinco muertes de la fe de Chesterton - Coggle Diagram
Las cinco muertes de la fe de Chesterton
El cristianismo:
Ha pasado por una serie de revoluciones y en cada una de ellas ha muerto
Ha muerto muchas veces y otras tantas se ha alzado de nuevo, pues contaba con un Dios que sabía cómo salir del sepulcro
La fe
Es una verdad que muchos ocultan bajo un convencionalismo apenas perceptible y curiosamente caracterizado,
No es una supervivencia
La Fe está continuamente transformando las épocas, y no como una religión antigua sino como una religión nueva.
Ha vuelto repetidas veces a este mundo occidental de vertiginosos cambios y de instituciones en perpetúo derrumbamientos.
La RELIGIÓN
Los sacerdotes y las ceremonias no son religión y que las organizaciones religiosas pueden ser un vacío engaño, sin que se den cuenta de lo cerca que están de la verdad.
EN RESUMEN
Pero aun las cosas vivas o portadoras de vida arrastradas por la corriente no demostraban por ello que estuvieran vivas o que dieran la vida.
Era esa otra fuerza la que, indiscutible e inexplicablemente, estaba viva; esa misteriosa e inconmensurable energía que impulsaba el río en sentido contrario.
Entre las cosas que se veían arrastradas por la marea del progreso y del desarrollo, se podía distinguir a más de un demagogo y de un sofista, cuyos violentos gestos tenían tan poca vida como los miembros de un perro muerto agitándose sobre las aguas revueltas; y más de una filosofía, como un barco de papel de los que no se destruyen fácilmente.
Hay gente que dice desear que el cristianismo permaneciera como un espíritu. En el fondo, lo que quieren decir, casi literalmente, es que su deseo es que permaneciera como un fantasma. Pero no va a permanecer como tal. Lo que sigue a este proceso de muerte aparente no es la permanencia de la sombra, sino la resurrección del cuerpo
Mientras el mundo se encontraba dividido debatiendo si la corriente iba más lenta o más rápida, comenzó a darse cuenta de que algo vago pero de grandes dimensiones oponía resistencia a la corriente.
La Iglesia
En Occidente, no se encontraba precisamente en un mundo donde las cosas eran demasiado viejas para morir, sino en un mundo en el que eran siempre lo suficientemente jóvenes como para morir asesinadas.
Más de una vez, la Iglesia fue asesinada de forma superficial y externa, y no sólo eso, sino que a veces se extinguió sin ser asesinada.
Andrea Barba von Bertrab