Deberes y derechos del Abogado: Están consagrados en el TÍTULO III, de la Ley de Abogados, también los podemos encontrar en el Código de Ética del Abogado, el cual estipula que el Abogado en ejercicio de su profesión deberá conservar su dignidad e independencia; estas son ineluctables e irrenunciables por lo que, el Abogado hará respetar su independencia frente a los poderes públicos, los magistrados y demás autoridades administrativas frente a las cuales ejerza su ministerio, y actuará siempre acorde a su conciencia, rechazando todo lo que contraríe a la justicia y a la libertad de la defensa.