Los reactivos miden, entre otras: atención, seguimiento de instrucciones, información tanto escolarizada como de conocimientos de la vida cotidiana, comprensión verbal, amplitud de vocabulario, memoria, resolución de problemas de aritmética básica, reconocimiento de objetos, formación de conceptos, coordinación visomotora, pensamiento abstracto, juicio estético y sentido común
Podemos considerar que esta prueba elaborada por Binet es el comienzo de la evaluación de la inteligencia como la conceptualizamos en la actualidad