El éxito de la inclusión digital depende de un conjunto de operaciones técnicas, así como de la cooperación de comunidades de usuarios, del desarrollo de herramientas colaborativas, de la puesta en marcha de servicios y de lo que dominan un buen gobierno, para que situada como punto fundamental en la discusión de la justicia social y los derechos humanos, fomente nuevos espacios para la tolerancia y la comprensión, lo cual requiere voluntad política y acción colectiva, además de acceso, conocimiento y uso de variedad de tecnologías.