Calisto, un joven
noble y rico, se enamora locamente de Melibea y, por mediación de un criado, contrata los servicios de
una vieja alcahueta para que le consiga los favores de su enamorada. Melibea se rinde a los deseos de
Calisto y los jóvenes gozan breve tiempo de su amor, ya que su felicidad se ve truncada por la muerte
accidental del protagonista. Melibea, desesperada, se suicida.