lesiones mucocutáneas generalizadas, hinchazón de los ganglios linfáticos y, con menor frecuencia, síntomas en otros órganos. Los síntomas típicos aparecen entre 6 y 12 semanas después de la identificación del chancro y alrededor del 25% de los pacientes aún conserva el chancro cuando surgen los síntomas. A menudo el paciente presenta fiebre, anorexia, náuseas y cansancio. También pueden presentarse dolor de cabeza (debido a meningitis), pérdida de la audición (debido a otitis), problemas de equilibrio (debido a laberintitis), trastornos visuales (debido a retinitis o uveítis), y dolor óseo (debido a periostitis).