El petróleo crudo que sale de los pozos es prácticamente inservible como energético, motivo por el cual es refinado a fin de extraer los productos realmente útiles. Para poder aprovecharlo como energético es necesario separarlo en diferentes fracciones, y esto se realiza en una torre de destilación, obteniendo las siguientes fracciones: gas, gasolina, queroseno, gasóleo, lubricantes y asfaltos.