Parte del objeto material de la psicología es también objeto de la ética: los actos humanos y sus consecuencias, los hábitos, la libertad, la voluntad, las pasiones o sentimientos, las tendencias, etc. A su vez, los hechos y fenómenos morales entran en el campo de constatación y análisis del psicólogo: el hecho de la conciencia moral, el remordimiento (complejo de culpa), el deber, el extravío, etc. Hay una profunda relación entre “Pathos” y el “ethos”.
El psicólogo no puede entender al hombre sin penetrar al santuario de su vida moral donde se formulan sus ideales y se agotan las pasiones en lucha con tales ideales