Esto me deja reflexionando sobre el bien común, todos vamos hacia el mismo camino en esta vida, el punto es llegar a encontrar la felicidad, esa felicidad se debe compartir y cuidar, se debe encontrar un balance. Pensaremos que la felicidad y el medio ambiente y el problema que hemos creado no tiene nada que ver, pero si nos ponemos a pensar el hombre existe gracias al oxigeno que nos permite respirar el cual proviene d los arboles y plantas que día a día mueren cada vez más. En la encíclica invitan al hombre - al lector - y a todo ser humano, a dar ese paso de ayuda, no solo la economía falla en este planeta, no solo la tecnología es una evolución para los seres humanos, si no que lo más importante que son nuestros bosques, nuestras áreas verdes, nuestros mares, nuestros animales, etc. Todo aquello que le es indispensable al hombre.