Históricamente, estaba formado por el Alto y el Bajo Egipto, al sur y al norte respectivamente, que precedieron a la creación de un estado unificado. En su período de mayor expansión controló los reinos amorreos de Palestina y el norte de Siria, llegando hasta el Éufrates medio, y las jefaturas nubias del Sudán, hasta el Jebel Barkal, en la cuarta catarata del Nilo. Ejerció una importante influencia cultural entre los pueblos vecinos, e incluso en regiones tan alejadas como Chipre, la costa de Anatolia y la península helénica