“Experiencia cumbre”, aquello que se siente cuando se alcanza una cota como ser humano, un estar aquí y ahora “perdido en el presente”, con la conciencia de que lo que debería ser, es. Para Maslow, estas experiencias son perfectamente naturales y fácilmente investigables (aunque no especifica cómo) y nos enseñan sobre el funcionamiento humano maduro, evolucionado y sano.