IMPORTANCIA
El inicio de los síntomas deben darse durante el desarrollo, además se debe identificar que estos trastornos no sean consecuencia de un deterioro auditivo sensorial, disfunción motora que afecte al lenguaje en cuanto a recepción, procesamiento, interpretación o producción, o sea resultado de alteraciones congénitas o adquiridas como una parálisis cerebral, paladar hendido, hipoacusia o sordera, traumatismos cerebrales, ictus, tumores o cualquier otra deficiencia médica o neurológica y no se explica mejor como la discapacidad intelectual como el TEA.