Participan en el estado de alerta, la somnolencia, la excitabilidad, la agresividad, la capacidad para concentrarse, las reacciones al estrés, el deseo de compañía e intimidad, el estado de ánimo, la reactividad emocional, la capacidad para aprender, e incluso la función del Sistema Inmunológico se ve afectado por ellas de manera importante.