"La medicina permite y favorece la no utilización de bienes colectivos preventivos, para saciar así la oleada de consumidores individuales, de 'objetos de salud' (pastas dentífricas milagrosas, vitaminas salvadoras, afrodisíacos y 'corta hambres', estimulantes y tranquilizantes, revistas 'médicas', masajes, sauna, aparatos ultravioletas, etc.) La medicina, al ser la responsable de esta no utilización
Entre las diez principales causas de muerte infantil en la década del setenta se ubican enfermedades infectocontagiosas como las enfermedades diarreicas, neumonías, bronquitis, tosferina, tétanos, sarampión, etc. A nivel general las causas de muerte y de morbilidad (egresos hospitalarios) continúan siendo las enfermedades infecciosas, pero comienzan a aparecer patologías propias del desarrollo como afecciones cardíacas, senilidad, enfermedades del sistema nervioso, etc.