Producían principalmente trigo, maíz y, en menor cantidad, cebada. La región de mayor producción de grano fue la zona de Puebla-Atlixco-Tepeaca. Si bien los cereales se podían cultivar en pequeña escala con una reducida inversión de capital, como en las labores y los ranchos, hacerlo en las grandes haciendas implicaba una inversión elevada. La tierra para este tipo de cultivos costaba caro, lo mismo que los derechos sobre el agua, de manera que, al igual que en las haciendas azucareras, los hacendados tenían que realizar obras hidráulicas, tales como presas, acueductos y canales, porque el agua también se utilizaba para accionar los molinos de trigo