Escoger cuidadosamente tus dispositivos En general, para cualquier dispositivo existirán siempre varias líneas de producto. Busca aquellas que ofrezcan más y mejores medidas de seguridad –como las que veremos a continuación–. Habilita el cifrado Una de las mejores medidas de seguridad es el cifrado de datos. De esta manera, aún cuando nos enfrentemos a herramientas de robo de información o perdamos el aparato, solo alguien que conozca nuestra llave de descifrado podrá acceder a los datos. Requerir autenticación Hablando de perder los aparatos, esta es una de las medidas más eficientes de evitar la fuga de datos. Una simple contraseña para utilizar el dispositivo puede ser la diferencia entre información perdida e información liberada. Habilitar administración remota En algunos dispositivos, particularmente los más avanzados, es posible borrar de manera remota (mediante nuestra PC) el dispositivo, donde sea que se encuentre. Esto se logra aprovechando la capacidad del dispositivo de conectarse a Internet; en cuanto lo haga, recibirá la señal de “autodestrucción”. Cuidar la conectividad Es una práctica inteligente habilitar solo aquello que vayamos a utilizar. Por ejemplo, muchos lectores de libros digitales no utilizan la funcionalidad de conexión a Internet porque compran sus