Estamos de acuerdo con el estilo de crianza democrático, ya que busca un equilibrio entre las reglas y la sensibilidad para aplicarlas, así mismo, los padres son afectivos y empáticos. Por otro lado, establecen limites firmes y claros, pero siempre usando el dialogo para favorecer el desarrollo de los niños.
Gracias a este estilo, los niños son más seguros, confiados, autónomos, curiosos y empáticos, por lo que creen en ellos mismos y no subestiman ni compiten con los demás pequeños.