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Psicología comunitaria - Coggle Diagram
Psicología comunitaria
Inicios de la psicología comunitaria
Esta tendencia es resultado de un movimiento de las ciencias sociales y humanas que a Finales de los años 50 empezaba a producir una sociología militante, comprometida especialmente estaba dirigida a Los Oprimidos, ya que estos en lugar de desaparecer en virtud del desarrollo se hacia más extrema.
Esto dio a pie a que el sujeto pasivo, no generador de acciones, difícilmente hacia un aporte efectivo a la solución de problemas urgentes . El reto era enfrentar los problemas sociales de una realidad muy concreta.
Se buscaba hacer una psicología cuyas respuestas se originen dentro de la disciplina.
En los años 6 y 70 surgen movimientos sociales con ideas políticas y económicas que influyen en las ciencias sociales; entre ellas la teoría de la dependencia.
La psicología comunitaria en la América anglosajona
Entre los problemas allí enfocados se incluían la sobrecarga de los lugares de tratamiento de enfermos y su conversión en "depósitos" de seres humanos, la insatisfacción creciente con la psicoterapia como único modo de intervención psicológica y la necesidad de considerar los aspectos ambientales.
En mayo de 1965 en un congreso en Swampscott, Massachusetts, se dio inicio a esta rama de la psicología. En este congreso se decidió generar un nuevo tipo de formación en que pudiesen ejercer su práctica y a su vez desempeñar un nuevo rol en la comunidad.
También se abrió un campo para el estudio y la reflexión sobre la nueva práctica que ha sido sumamente fructífero, como lo muestran el surgimiento de corrientes de desarrollo teórico práctico tales como la línea ecológico-transaccional.
Psicología en Latinoamérica
Debido a la fragmentación y al forzamiento de la definición de los sujetos dentro de marcos predefinidos, las personas afectadas por un determinado problema quedaban mera y el problema desaparecía, para reaparecer una y otra vez, con formas muy parecidas a las ya conocidas, o con nuevas forma.
En los años setenta, por fuerza de las condiciones sociales presentes en muchos de los países latinoamericanos y de la poca capacidad que mostraba la psicología para responder a los urgentes problemas que los aquejaban, comienza a desarrollarse una nueva práctica, que va a exigir una redefinición tanto de los profesionales de la psicología, como de su objeto de estudio e intervención.
En América latina la psicología comunitaria nace a partir de la disconformidad bajo el signo del individualismo y que practicaba con riguroso cuidado la fragmentación, pero que no daba respuesta a los problemas sociales.
Características iniciales de la psicología comunitaria desarrollada en América latina
El inicio de la psicología comunitaria se caracteriza en la mayoría de los países latinoamericanos (a excepción de Puerto Rico) por definirse más como una práctica que como una nueva rama de la psicología.
Los aspectos que marcaron a la psicología comunitaria en sus inicios (Montero, 1994b; 1994d) son:
Y debido a la ausencia de definición y a su orientación marcadamente psicosocial también careció de un lugar académico y profesional propio hasta bien entrada la década del ochenta.
Orientación hacia la transformación social.
La carencia de una definición. Las primeras definiciones producidas en América latina aparecen a inicios de los ochenta (Montero, 1980; 1982).
La certeza del carácter histórico de la psicología como ciencia, de la comunidad como grupo social y del sujeto humano.
De lo anterior deriva otro rasgo característico: la redefinición de la psicología social, a la vez que se va más allá del objeto de esa rama de la psicología.
La búsqueda de modelos teóricos y metodológicos que ayudasen a entender y explicar los fenómenos con los cuales se trabajaba.
La concepción, desde el inicio muy clara, de que el llamado "sujeto de investigación" es una persona no sujeta a la voluntad y los designios de quien investiga.
La necesidad de redefinir el rol de los profesionales de la psicología social, que, debido a todo lo anterior, no podía sostener una práctica marcada por una separación o distancia "antiséptica" ni por una auto-definición basada en una "experticia" a la cual evidentemente le faltaba el conocimiento de la comunidad producido desde ella.
La búsqueda de teorías, métodos y prácticas que permitiesen hacer una psicología que contribuyese no sólo a estudiar, sino, principalmente, a aportar soluciones a los problemas urgentes que afectaban a las sociedades latinoamericanas.
Fases en el desarrollo de la psicología comunitaria
A mediados de los ochentas: Teoría a través de la generación de conceptos, explicaciones e interpretaciones, diez años después: la problemática epistemológica, esto por el modelo construido por las psicólogas que desde hace casi 30 años han venido trabajando en 6 frentes:
Epistemológico: busca definir el carácter del conocimiento producido y el tipo de relación de producción de ese conocimiento.
Metodológico: hace aportes referentes al método a aplicar para producir el conocimiento.
Ontológico: define la naturaleza del sujeto cognoscente.
Ético: Definir la naturaleza de la relación entre investigadores-interventores y las personas que forman las comunidades, "sujetos", como objeto de conocimiento y acción.
Práctico-teórico: Construir un cuerpo de conocimientos íntimamente relacionados, cuyo contenido conforma el producto de una praxis que genera acción, modos de hacer y explicaciones e interpretaciones sobre los mismos.
Político: Expresión de diferentes voces dentro del hacer y el conocer e incluye aspectos como la autoría y la propiedad del conocimiento producido.
La psicología comunitaria se desarrolla casi simultáneamente y de manera paralela en el continente americano. En su conjunto, en cada región (América Latina y Estado Unidos), las etapas de la psicología comunitaria han marcado el desarrollo de esta rama de la psicología, por lo que crece y se afianza la subdisciplina, las relaciones de intercambio e interinfluencia también crecen, coincidiendo en los siguientes aspectos:
Relación dialógica entre agentes externos (psicólogos) y agentes internos (miembros de la comunidad) y reconocimiento del carácter activo de los segundos
Generación de nuevas formas de investigar e intervenir para transformar el medio ambiente y fortalecer a las personas
Concepción del psicólogo como un agente de cambio social, generativo, reflexivo
Relación entre problemas socioambientales y vida cotidiana de las personas
Unión de teoría y práctica
Interinfluencia de ciertos modelos, como la psicología, la teología y la filosofía de la liberación, la educación popular freiriana o el desarrollo o movilización de la conciencia social
Necesidad de sustituir el modelo médico por modelos psicológicos. Reconocimiento del carácter histórico y cultural de los fenómenos psicológicos y sociales, con la consiguiente aceptación de la diversidad.
En la medida que se avanzaba en la tarea de construcción de un conocimiento a partir de experiencias vividas y de la reflexión sobre ellas, la práctica genera "saber" y el "saber" produce nuevas prácticas a un ritmo que se va acelerando en función de su propio crecimiento.