Son excitaciones psicóticas, marcadas por una sobreactividad y una elación o una autoafirmación delirante, pero sin desorganización alguna, la conducta del maniaco es una caricatura infantilizada del gozo del optimismo o de la seguridad en si mismo, cuenta todo lo que le viene a la cabeza acerca de si mismo y de otras personas, sin siquiera mostrar la reserva que se consideraría normal, los amigos y familiares pueden ver con facilidad los rasgos anormales de la manía, una comunicación efectiva es prácticamente imposible, el paciente mismo promueve su sobreactividad y sus pensamientos de autoafirmación, su conversación esta llena de ingenio sin embargo no tiene una ilación y además brinca de una idea a otra siempre creyendo firmemente en tener la razón, aunque su actuar sea claramente infantil.