Aunque no hay evidencia de que la suplementación de micronutrientes por encima de los requerimientos diarios pueda ayudar a proteger contra, o incluso disminuir, los efectos de la infección por COVID-19. Sin embargo, tiene sentido pragmático tratar las carencias especificas, y apoyar nutricionalmente el sistema inmune, mínimamente aportando las cantidades diarias recomendadas de estos; antes, durante y después de la infección por SARS-CoV-2.