Durkheim decía que en cada uno de nosotros existen dos seres que no siendo inseparables no dejan de ser distintos: un ser individual, hecho de todos los estados mentales que se refieren a nosotros mismos, a nuestra vida personal, y; un ser social, que es un sistema de ideas, de sentimientos, hábitos que expresan en nosotros, no nuestra personalidad sino la del grupo o los grupos del cual formamos parte.
Construir en los educandos este ser es el fin esencial de la educación.