Según Jaynes, 1976, La consciencia emerge cuando hablamos sobre nuestra propia conducta verbal. Desde esta postura, la reactividad (el responder a los estímulos) no siempre implica a la consciencia. Más aún, si estuviésemos siempre conscientes de cada aspecto de nuestro comportamiento, la ejecución de conductas complejas, como por ejemplo tocar el piano, se nos dificultaría significativamente (Salgado García, 2003)